El manejo del encalostrado y el primer día de vida de la ternera son clave tanto a corto plazo, para la salud en sus primeras semanas de vida, como a largo plazo con repercusión sobre toda la vida productiva del animal.

Como es bien conocido, el sistema inmune adquirido del ternero al nacimiento es inmaduro, por lo que depende inicialmente del que le proporciona la madre. Esto se debe a que, por el tipo de placentación de los bovinos, no es posible la transferencia materna de anticuerpos durante la gestación, motivo por el que la transferencia dependerá completamente de la absorción de éstos por vía del calostro.

Por otra parte, el calostro, además de los anticuerpos, también proporciona un amplio espectro de sustancias fundamentales para la ternera:

  • Otros elementos del sistema inmune (lactoferrina, citoquinas, linfocitos…).
  • Gran cantidad de nutrientes (grasa, lactosa, vitaminas, etc.).
  • Factores de crecimiento y componentes bioactivos (como IGF-o GH) que influyen en el desarrollo gastrointestinal del ternero y en la “programación metabólica” del animal.
  • Microorganismos que condicionan la futura microbiota digestiva del animal.

Hay cuatro aspectos clave en este proceso que casi todos los ganaderos conocen, pero a los que no siempre se les da la importancia necesaria. De ahí que, tanto ganaderos como veterinarios, siempre deban tener en mente las cuatro “Cs” del calostro bovino: cuándo, contaminación, calidad y cantidad.

Gráfico las cuatro cs del calostro

Imagen 1. Desarrollo del sistema inmune en un ternero (Petrini y col., 2019)

Te invitamos a que sigas leyendo sobre las 4Cs del calostro en los próximos artículos que dan continuidad a este. En ellos, podrás encontrar cada “C” más detallada y unas recomendaciones a aplicar.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Petrini S., Iscaro C., Righi C. (2019). Antibody Responses to Bovine Alphaherpesvirus 1 (BoHV-1) in Passively Immunized Calves. Viruses, 11, 23.