El ganado de vacuno extensivo, con casi 2 millones de vacas nodrizas ubicadas mayoritariamente en la Dehesa y Galicia, tiene un relevante peso económico dentro de la producción final ganadera española (MAGRAMA, 2014). Sin embargo, gran parte de las explotaciones presentan un importante margen de mejora a nivel productivo, y muy especialmente a nivel reproductivo.

Así lo ponen de manifiesto las estadísticas oficiales con una fertilidad nacional media del 68% frente al 82,5% a nivel europeo (Eurostat, 2011; MAGRAMA, 2014); un reducido número de terneros producidos a lo largo de la vida productiva de las vacas (4,62 terneros) y un intervalo entre partos excesivamente largo (462,14 días) (MAGRAMA, 2014).

El principal objetivo de la ganadería de vacuno extensivo es producir el mayor número de terneros destetados por vaca y año. Sin embargo, debido a la baja fertilidad de la mayor parte de las explotaciones, éstas encuentran comprometida su principal fuente de ingresos: la venta de terneros, y con ello, su rentabilidad. Varios estudios económicos indican que bajo nuestras condiciones de producción sería necesaria una tasa de fertilidad mínima del 82% para alcanzar el umbral de rentabilidad (Jimeno y Castro, 2014), lo que dista mucho del 68% de la media actual.

Importancia reproductiva del toro

A la hora de mejorar la fertilidad de los rebaños será necesario un abordaje multidisciplinar que incluya la sanidad, el manejo reproductivo y la nutrición de los rebaños. Dentro del manejo reproductivo, dado que en nuestro país la mayor parte de las explotaciones basan la reproducción en la monta natural, el semental resulta de suma importancia. Y es que la presencia de un semental no apto repercutirá muy negativamente en la fertilidad del rebaño.

A pesar de ello, en numerosas explotaciones el toro ha estado por mucho tiempo en un segundo plano, atribuyéndose las bajas tasas de fertilidad a distintos factores inherentes a las vacas y/o a una baja efectividad del plan sanitario; mientras que se prestaba escasa atención al testaje de los sementales.

La valoración sanitaria de los sementales es un punto clave en la toma de decisiones, tanto de compra como de manejo en la explotación