Hoy hablamos sobre el Síndrome Respiratorio Bovino (SRB), la enfermedad que más afecta a las terneras durante el periodo de recría y que origina un mayor impacto económico a lo largo de su vida productiva. Además, también contribuye negativamente a dos factores que han ganado mucha relevancia en los últimos años: el bienestar animal y la utilización de antimicrobianos en la producción animal.

Impacto económico del SRB

Los efectos del SRB sobre la rentabilidad de las explotaciones pueden observarse tanto a corto como a largo plazo.

A corto plazo lo vemos en el incremento de la mortalidad y morbilidad de las terneras, lo que supone una pérdida económica del coste de los tratamientos y de la pérdida de los animales. Además, en las terneras que sobreviven a la enfermedad tiene un impacto a medio y largo plazo. Lo vemos en menores índices de crecimiento que tienen como consecuencia un aumento en la edad del primer parto, un aumento en la probabilidad de ser baja durante su ciclo productivo y una menor producción de leche. Por lo que el SRB puede reducir gravemente la productividad en los animales que han padecido la enfermedad.

Impacto económicos SRB

¿Por qué es tan importante realizar un diagnóstico precoz del SRB?

Porque el retraso en el diagnóstico de los animales afectados por el SRB origina:

  • Un incremento en el número de tratamientos. Esto es debido a que los animales afectados al no ser identificados y tratados están diseminando la enfermedad en el rebaño.
  • También se prolonga el uso de antibióticos, ya que al diagnosticarlos tarde estos presentan mayores daños e inflamación a nivel pulmonar y concentraciones más altas de bacterias, aumentando el riesgo de recaídas, lo que favorece la aparición de animales crónicos y con lesiones irreversibles.
  • Retraso en la instauración de los programas de vacunación, cuando ya tenemos un porcentaje alto de terneras afectadas, lo que originará una respuesta a la vacunación no tan efectiva.
Diagnóstico precoz SRB

La realización de un diagnóstico precoz es uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos, ya que normalmente el criterio que se utiliza para determinar que un animal sufre un proceso respiratorio es muy variable entre granjas, productores y técnicos que realizan el diagnóstico. Desafortunadamente, con frecuencia no existe un criterio homogéneo.

A lo que se suma que es un diagnóstico difícil ya que las terneras, como buenos rumiantes, tratan de disimular su enfermedad y no mostrar signos de debilidad. Además, si nos basamos solamente en los síntomas clínicos, no identificaremos como enfermos a los animales afectados de forma subclínica (los que no presentan síntomas) o los crónicos, sin síntomas típicos como la fiebre. Todo ello va a contribuir al infra diagnóstico y a la diseminación de la enfermedad, ya que los animales que no diagnosticamos no reciben tratamiento y continúan recirculando la enfermedad en el rebaño.

Por todo esto, a la hora de establecer una buena inmunidad, es muy importante establecer un programa vacunal para las terneras frente a este síndrome que cumpla con los siguientes requisitos:

  • Que incluya los principales virus y bacterias que complican el cuadro respiratorio.
  • Que sea eficaz cuando se aplica a temprana edad (primeras semanas de vida).
  • Debemos asegurar que los animales dispongan de energía suficiente para poder instaurar una buena respuesta inmune vacunal. Se debe evitar vacunar animales ya enfermos o desnutridos.
  • Que la pauta vacunal se aplique antes de la aparición de la enfermedad, para lo que será vital un buen diagnóstico precoz.

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